Mucho hemos visto de los escándalos
sucedidos en los rubros más nombrados ultimamente: Las Elecciones 2006 y el Mundial Alemania 2006.
El primero culminó de una forma interesante. Nadie se imaginó la eliminación de Brasil por parte de Francia. Aunque el equipo verdeamarelho venía dejando atrás su joga bonito, nadie pensó que fueran a ser la decepción de la copa. Lo más sorpresivo fué la forma en que Francia demostró que merecía ganarle. Una selección que por ocho años no metió goles ni ganó nada de nada pudo con el gigante brasileiro.
La siguiente sorpresa fué la que nos dió la derrota de Alemania. No fué tanto porque se dudara de su contrincante, porque Italia si que era uno de los favoritos. Uno de los que nos dió un buen sabor de boca fué la forma en que Portugal jugó. Fué el único equipo no campeón del mundo que se coló a los cuartos.
No puedo dejar de felicitar a los Italianos. Pusieron toda su fe y pasión en ese juego final. Sin dejar a un lado el error de Zidane, puedo decir que de todas formas es merecidamente nombrado mejor jugador del mundial.
Un éxito inherente a los Europeos, la organización del mundial fué un gran éxito. Dejando a un lado pequeños escandalos como peleas entre fanaticos franceses contra ingleses, todo fué celebración sana y pacífica, por lo menos en cuanto a agresiones se refiere.

Cruzando el océano hacia América, volviendo a la realidad observamos una historia que está horneandose mucho antes que la novela del mundial. La novela de las Elecciones 2006 del nuevo presidente de los Estados Unidos Mexicanos y de los legisladores.
Sin lugar a dudas, merecidamente o no Felipe Calderón ganó en este proceso de forma limpia. Ahora si que no pued poner excusas como la administración pasada de que los legisladores no le dejan hacer nada. Con la mayoría en el congreso y estados fuertes económicamente bajo la dirección del PAN debe verse un cambio.
Dejen a un lado sus chismes acerca de trampas y robos de votos. Es peor si se tiene que realizar una elección de nuevo solo por un capricho de un populista y cretino. Es ahí donde vemos la personalidad y carácter obstinado y sin causa alguna del iluso que quería ser pre'jidente de México.
Para los panistas fué dios, para otros la razón y algunos más la ineptitud del candidato tabasqueño lo que nos ayudó a que el PEJE no gobernara el país. Esta derrota no le quita importancia en el centro de la política mexicana. Así que si se porta con cordura podría seguir con fuerza en el camino a los pinos para el 2012.
Eso si no llega un candidato más hipnotizante y sofista que el.







