Wednesday, September 19, 2007

Recuerdo Perdido
Isaac Asimov


ranscurridos miles de siglos recordó que era Ames. No esa fusión de longitudes de onda que por toda la galaxia era ahora el equivalente de Ames, sino el sonido que correspondía a la pronunciación de su nombre. Nació así una pálida evocación de las ondas sonoras que ahora no percibía, y que no percibiría nunca más.

El nuevo proyecto aguzaba su memoria, resucitando tantas y tantas cosas extraviadas en la noche de los tiempos. Condensó las cargas de energía que constituían el conjunto de su individualidad, y sus líneas de fuerza se extendieron más allá de las estrellas.

La respuesta de Brock llegó hasta él. Podía confiar en Brock, pensó Ames. Estaba seguro. El flujo energético de Brock entró en contacto con el suyo.

-¿No vas a venir?
-Claro que si.
-¿Participarás en el concurso?
-Si- Las líneas de fuerza de Ames se agitaron con intensas pulsaciones - Sin duda. He soñado una nueva forma artística. Algo original.

-¡Cuánto esfuerzo derrochado en vano! ¿Cómo puedes creer que exista una nueva variante, después de dos mil siglos? No podemos descubrir nada nuevo.

Por un instante Brock se desfasó, interrumpiendo el contacto, y Ames se vio obligado a reajustar sus líneas de fuerza. Captó entonces extraños pensamientos a la deriva, le llegó unan visión de galaxias polvorientas sobre el telón aterciopelado de la nada, percibió las líneas de fuerza de torrentes insondables de energía vida, errantes por toda la galaxia.

-Absorbe mis pensamientos, por favor, Brock- pidió Ames-. No bloquees tu mente. Se me ocurrió como manipular la materia. ¡Imagínate! Una sinfonía de materia. ¿Por qué llenarse de energía? No hay nada nuevo en la energía, y lo sabes. ¿No prueba eso que debemos experimentar con la materia?

-¿La materia?
Ames registró las vibraciones energéticas d eBrock y las interpretó como manifestaciones despectivas.

-¿Porqué no?- dijo -. ¿A caso no fuimos antes materia? De eso hace un quintillón de años, por lo menos. ¿Porqué no construir objetos o incluso formas abstractas partiendo de la materia? Escucha, Brock, ¿por qué no moldear una réplica de nosotros mismos en materia, en nuestra forma original?
- No recuerdo nuestro aspecto- replicó Brock- Ya todos lo olvidaron.

- Yo si - dijo Ames con vehemencia -. No pienso en otra cosa, y comienzo a recordar. Brock, dejame mostrarte. Dime que tengo razón. Dímelo.

-No. Es estúpido. Me repugna.
-Déjame intentarlo, Brock. Hemos sido amigos. Hemos reunido nuestra energía desde el principio, desde el momento en que nos convertimos en lo que somos. ¡Brock, te lo suplico... por favor!
-Entonces, hazlo rápido.

Ames no había sentido correr un temblor igual, a lo largode sus líneas de fuerza, desde ¿cuánto tiempo? Si lo intentaba ahora ante Brock y tenía éxito, se atrevería a manipular la materia delante de la asamblea de seres energéticos que esperaban en vano el nacimiento de una novedad desde hacía varios milenios.

La materia se hallaba ahora muy dispersa, en los intersticios de las galaxias, pero Ames la concentró, barrió volúmenes que sumaban años luz elevados al cubo, seleccionó los átomos, obtuvo una consistencia gelatinosa y obligó a la materia a disponerse en forma ovoidal, alargada en su parte inferior.

-¿No recuerdas, Brock, si era como esto?
El haz energético de Brock se conmovió con una sacudida en fase.
- No recuerdo nada.
- Eso era la cabeza. Así la llamaban; cabeza. La recuerdo tan bien que podría pronunciar el nombre. Quiero decir, emitir sus sonidos-. Esperó un momento, y dijo: - Mira, ¿recuerdas esto?
En la parte superior del ovoide apareció la palabra CABEZA.
-¿Qué es?- preguntó Brock.
- Es el término que designa la cabeza. Los símbolos que representaban a esa palabra en su traducción sonora. ¡Dime que lo puedes recordar ahora, Brock!
- Había algo- Brock vaciló-. Algo a la mitad. Y tomó forma un cuerpo vertical.
- ¿Sí, claro! ¡La naríz, eso es! - dijo Ames, y apareció la palabra Nariz en el lugar indicado-. Y aquí están los ojos, a ambos lados.

¿En realidad deseaba lo que estaba haciendo?
- La boca- dijo, sus líneas de fuerza temblaban-. Y el mentón, y la manzana de Adán, y las clavículas. ¡Voy recordando los nombres!
- No había pensado en todo esto en varios miles de siglos. ¿Porqué lo trajiste a mi memoria?¿Porqué?

Ames estaba absorto en sus pensamientos. Había otras cosas, el órgano del oído y sus receptores de ondas sonoras. ¡Las orejas! ¿Dónde hay que ponerlas? No recuerdo nada.

-Olvidalo todo. Las orejas y todo lo demás. ¡No lo recuerdes!- Le gritó Brock.
-¿Qué hay de malo en recordar?- preguntó Ames, herido.
-Que la superficie no era áspera ni fría como tu escultura, sino dulce y tibia. Que los ojos eran tiernos y vivos, y los labios de la boca trémulos y acariciantes se posaban sobre los míos.

Las líneas de fuerza de Brock palpitaban y se apagaban intermitentemente...
- ¡Me duele tanto!
- Me recordaste que antes fuí mujer, y que conocí el amor. Que los ojos no solo sirven para ver, y que ahora no tengo con qué llenar ese vacío.
Entonces ella añadió materia violentamente a la cabeza elaborada en forma burda, y gimió.
- Pues bien, que esto la termine- giró y se fué.

Y Ames comprendió que antes fué hombre. La fuerza de su energía partió en dos la cabeza. Salió velozmente por las galaxias, siguiendo el rastro energético de Brock, para volver al inexorable destino de la vida.

Los ojos de la cabeza resquebrajada seguían brillando con la humedad que depositó Brock, cuando quiso representar las lágrimas. Y la cabeza de materia logró lo que los seres energéticos no podrían conseguir en toda su existencia: lloró por la humanidad entera y por la frágil belleza de los cuerpos a los que un día los hombres renunciaron, miles de siglos atrás.

Isaac Asimov

Relato Asimoviano que típicamente cuestiona el motivo y el rumbo de la existencia del ser humano en el planeta. Estudiando un poco más su obra nos podemos dar cuenta de que sus novelas tratan en general esta temática y no daremos cuenta también por nosotros mismos que el destino de la humanidad tiene muchos fines, es nuestra opción escoger cual será.

Tuesday, September 11, 2007

Nostalgia, El polvo de las Estrellas

Después de toda tu existencia, puedes preguntarte qué es el amor. Es Sólo un instante. ¡Brazos, igualaos en fuerza al día! Apresuraos a sostenerlo, se precipita sin que yo haya vivido del todo.

R. Weiner

Un papel humedecido y un lápiz trozado a la mitad. Dedicados al único angel que he podido tocar y el único que ha buscado refugio en mis brazos, estos poemas los colecciono uno tras otro.

Es que no hay fin para este sentimiento que me provocas. Las cosas mas grandiosas del alma son las mas sencillas y tu hiciste que las entendieramos nosotros. Siempre abrías nuestros ojos hacia la más obvia verdad y nuestro corazón hacia el más profundo de los sentimientos.

Tus ojos dirigidos hacia los nuestros eran como los rayos fulgurantes que se posan sobre la tierra cada mañana. Ahora que se que estás en el cielo tengo la esperanza de que los rayos que calientan mi piel todos los días son miradas tuyas cuidando cada paso que doy.

A pesar de lo frágil que eras te aferrabas a la vida con una fortaleza suprahumana, y esa ha sido una lección eterna, porque no importa cuan débiles o cansados nos sintamos, de lo único que dependemos es de nuestras ganas de seguir adelante.

Y ahora las lágrimas no nos dejan en paz, y no queremos que se borren de nuestros ojos, porque son lagrimas dedicadas solamente a ti, que vienen del dolor y la alegría, enraizados en las mismas entrañas del corazón.

A diez años de tu muerte seguimos recordandote. Pero es tiempo de dejar de pensar en ti como la persona que algún día vivió con nosotros, y verte como una estrella fugaz que nos acompañó por un corto tiempo pero que transformó nuestra existencia para siempre.